Cebada y humo
Caladas de calma y sorbitos de Mediterraneo
Noches como las que deben ser
Días como los que nuca llegan
Estrellas que hacia milenios que no brillaban
Enumeraciones que repiten elementos
Corazones que te duelen más que el tuyo
Acentos latinos que te seducen con miedo
Canciones que acompasan tu sexo salvaje con las teclas de un
teclado muy negro
Como el futuro de los que viviendo en la noche no aceptemos
que somos de otro planeta que ellos no entienden.
Somos el club de la lucha antes de saber que existimos
Solos y ansiosos por sentir que la vida nos golpea porque
estamos vivos
Regalando “te quieros” a quien no los merece
Soñando con que Urquijo se apodera de nuestras manos
Y que el Ojalá de Silvio se hace real, y olvidamos a nuestro
unicornio azul.
Con la esperanza de que mañana amanezcamos libres y en
Paris.
Alimentándonos de la escasa comprensión que encontramos
entre nosotros
Levantando el telón de nuestra alma poquito a poco
Abriéndonos el pecho y dejando que nuestro corazón se
infecte de mundo
Espaldas ocultas entre contracturas
Abismos entre la almohada y el techo
Pedacitos de noche que se quedan en este que es mi homenaje
a vosotros dos.