lunes, 4 de agosto de 2014

La tribu de los Selenitas

Hay canciones que nacieron para las noches, compuestas en idiomas y con objetivos diferentes, pero con la esperanza común de que su grito lo recogiéramos nosotros.

Las criaturas nocturnas, las mentes inquietas que solo cuando el mundo duerme somos capaces de escuchar nuestros propios pensamientos .

Todo es más puro, sin sombras ni reflejos. La belleza es clara sincera, no se esconde ni se expone , la belleza en la noche solo ES. Las palabras te eligen a ti para ser escritas y tu eres consciente de la menudencia de tu aportación al universo eterno y transgeneracional de este principado de la luna.

Los amigos lo son más y los enemigos lo son a la cara. El agua se convierte en vino y el vino en ambrosía . Los versos de Neruda son más tristes, el amor duele más. Las cicatrices se abren y la sangre seca de las almas, nos hace recordar lo que fuimos y ya no somos.

Pero la noche lo embriaga todo y nos enseña a disfrutar el dolor, a convertirlo en arte. Nos hace sentir miembros de una tribu de insomnes, de lunáticos y selenitas, de poetas, pintores y actores sin público.

Hoy esto es para vosotros compañeros, bucaneros anclados en la bahía de cafeína y pitillos humeantes.

Desde mi noche a vuestro amanecer. Desde la linda Costa Rica, con el pacifico escondiendo entre su espuma el reflejo de la luna, traviesa peregrina de cornisas y caminos. Desde acá me despido.