miércoles, 19 de febrero de 2014

Sobre la sinceridad de los falsos sentimientos.




Con frecuencia solemos achacar los fracasos sentimentales con la auto manipulación, con la mentira como medio para satisfacer las necesidades del corazón. Sobre esto debo decir que no considero ningún sentimiento como falso. Quizás lo que no es real es nuestra capacidad para descifrar dichos sentimientos. Creo que hay tantos como segundos en el día, y es que son una armonía entre nuestra experiencia pasada, almacenada en lo más profundo de nuestra mente y nuestra alma, y nuestra experiencia presente. Un corazón sangrante por un amor frustrado o imposible nunca sentirá el mismo amor que uno joven y sano, creyente en la inmortalidad. 

Cuando nos enamoramos, todas las coincidencias dejan de serlo y se convierten en fuertes deseos del destino, sin embargo cuando este romance se desvanece por la cuestión que sea, todo se convierte en un suceso casual. Es en esta última situación cuando es frecuente que nos digamos (y nos digan) que los sentimientos hacia esa persona nunca fueron reales, que todo fue una equivocación.
Mi humilde consejo es que aceptemos todo amor del que disfrutemos, incluso aquellos que no llegan a consumarse, en definitiva que dejemos que una parte de nosotros continúe amando a cada una de las personas que pasaron por nuestra vida. En mi caso concreto las guardo entre el caos de papeles, que durante un tiempo (siempre breve) fueron el fruto de la inspiración que ellas me regalaron. 

Con esto no quiero decir que continuemos sufriendo, sino disfrutando del recuerdo aunque sea doloroso. Me refiero a ser “masoquistas” y deleitarnos con el simple hecho de haber sentido. Esto es en gran parte lo que nos diferencia del resto de animales, es nuestra esencia, y la única forma de acercarnos a la máxima expresión de nosotros mismos. 

Sin lugar a dudas el momento histórico no es el más apropiado para quitarse las corazas y comenzar a sentir a cada bocanada de aire. Es un mundo despiadado que prima lo material frente a lo espiritual. No hay ningún consejo ante esto, lo más probable es que no cambie a corto plazo, pero si es conveniente que seamos conscientes de que posicionarse es posible, porque la mayoría está en medio de un fuego cruzado que recuerda al de las intifadas palestinas, y nosotros no estamos en el bando que tiene tanques.  
  
 Y te seguí buscando en cada una de ellas, en cada palabra, en cada beso, en cada adiós.
 Y te seguí buscando consciente de que nunca te encontraría, de que nunca existirías.
 Y te seguí buscando disfrutando de cada página más que añadía al gran libro de mi vida.
Y te seguí buscando confiado en que ya te había encontrado y te deje marchar.
Y te seguí buscando entre las luces de neón y las canciones sin sentido.
Nunca te encontré y nunca lo haré porque tú eres todas ellas, las que fueron y las que no, porque tú serás todas ellas, las que serán y las que no. 

           

No hay comentarios:

Publicar un comentario