lunes, 19 de mayo de 2014

A vuestro amor prohibido.


Crepúsculo de sal y plata
Estrellas caprichosas que roban milímetro a milímetro el firmamento a la luna
Mediterráneo era el son
Guitarras entre la espuma de la marea
Esta es la noche
Vuestra noche

El mundo al borde de la destrucción
El miedo de dios ante la unión de esos labios
Y demás mentiras que apuñaláis con cada mirada
La revolución del amor prohibido
Frases caóticas que introducen este sueño del loco, del vuestro, del Loco Del Muelle

….
Silbó el viento en su ventana, pero Morfeo esa noche había huido de aquellos ojos.

Como si flotase, fue acariciando con sus pies la alfombra persa, caminando con la esperanza de que el suelo se desvaneciera bajo si. La princesa quedo hipnotizada con aquella luna, era rojiza, furiosa, llena. Tuvo miedo entonces de que la maldición fuese cierta, tuvo miedo de que la luna envidiosa de su belleza destruyera Medina Azahara. Por culpa de la superstición del califa, de su padre, había permanecido en aquella fastuosa habitación los últimos cinco años.

Cuenta la leyenda que fue creada por el mismo Ala
Cobró a todos los reinos del Islam un tributo de piedras preciosas
Y con la fundición de todas estas le dio sus ojos

Cuenta la leyenda que su piel la pintaron los poetas
Morena como los granos de café, para que nadie osara nunca  buscar su reflejo en ella

Cuenta la leyenda que su corazón ardiente de pasión está forjado en las entrañas de la tierra por los espíritus de los poetas que supieron que existiría algún día una musa como ella, que uniese los versos en uno, que el idioma del amor se escribiría de nuevo desde el momento en el que su llanto alumbrara este mundo

Cuenta la leyenda que ningún hombre la podría poseer porque su perfección superaría el ego de cualquier varón.

Las horas pasaban, pero ella mantenía la mirada clavada en el horizonte, absorta de los susurros del palmeral, del dulzor que dejaban los dátiles en el aire. Solo aquel llanto desconsolado consiguió que apartase la vista de cielo de aquella noche de verano.  Escondida tras una de las miles de columnas del patio principal, pudo distinguir a una joven vestida de blanco, que regaba con sus lagrimas los rosales. Todo su temor desapareció, deshiló el bordado de oro de las cortinas e hizo un cordel que resistió su liviano peso.

El resto :  el beso, cada caricia, cada libra de miedo que se esfumaba, son cosas que no necesito describir, porque están ya y para siempre en vuestra memoria, utilizad estas palabras como cámara del tiempo, para que siga manteniéndose.

Estas son las torpes palabras del Loco, que después de demasiado tiempo vuelve al mundo al que pertenece, a petición de la justicia poética de este amor naciente. Me encantaría que algún día esa otra princesa que es la inspiración vuelva a mi y os pueda regalar lo que realmente merecéis.  

Dos camas unidas por el deseo y separadas por cientos de kilómetros
Sobre las que planean estas palabras
Dos camas que piden a gritos otro cuerpo
Sedientas de placer y pasión
Dos camas en las que nadie quiere dormir
Impregnadas de azahar y jazmín
Dos camas que pronto serán una

Desde otra cama, testigo de tantas y tantas noches de insomnio provocado, desde otra cama que soporto el dolor que ambas provocasteis en el corazón que la alimenta, desde el cuerpo y el alma de un soldado resucitado tras morir en la última batalla … Buenas noches

No hay comentarios:

Publicar un comentario