viernes, 1 de febrero de 2013

La verdad sobre mis mentiras.

Sé que estás cerca. Sé que existes en algún lugar . Sé que te he escrito miles de veces. Sé que cada minuto que este lejos de ti, me torturare con los pecados que no me perdone. Lo sé todo y no sé absolutamente nada sobre esto. 

Necesito volver a sentir esa complicidad que te permite la perdida de raciocinio, vamos lo que comúnmente se llama enamorarse, no pido amor, me basta con un mes de magia. Con escribirte, enamorarte, apasionarnos y no pensar en el futuro, con esa gilipollez me basta, ya me encargo yo de hacerlo grande en mi cabeza y mis papeles, el drama se lo añado yo.

Soy consciente de que eso es lo que me destruye a la larga, pero todos sabemos que da igual lo que uno sepa o deje de saber, solo queremos el beso inesperado, la historia de película.

No es amor porque es egoísta, yo por mi y tu por ti, pero lo mío es de psiquiatra y mi corazón dejó de bombear amor aquella tarde, y ni con mil boca a boca consiguen reanimarlo. Supongo que el problema está en haberlo embotellado al vacío, y tras tantos años ya no distingo entre sueños y pesadillas, no sé si quiero estrellarlo contra una central nuclear o dejar que el viento lo asiente con cuidado allá donde nació y creció.

Y aunque ya ni si quiera recuerdo como sabían tus labios, ni recuerdo los versos que te escribí , sigo removiendo el puñal que nos clave, te pido perdón a ti y a la princesa de cuento que cree cual esquizofrénico para suplirte, pido perdón a todas las que bese tras de ti, porque si hubo algo de amor no fue gracias a mi.

Es posible que en lo que va del primer párrafo a éste, mi pensamiento haya cambiado radicalmente , y ahora lo que desee sea cerrar el cuento y guardarlo cuidadosamente y con cariño en una caja fuerte en lo más alto del monte Everest. Encontrar algo sincero, besar sin que mi mente se fugue a el recuerdo de tu cuerpo.

Ayer dije, que yo escribía oscuro y no triste, y es cierto, lo que quizás no lo sea es que es mi manera de escribir, también puedo decir la verdad…

Al final eres lo que ven, somos lo que conseguimos que los demás se atrevan a querer conocer de nosotros, lo que nosotros nos atrevemos a conocernos. Y yo por mi orgullo, he asustado a gente que … bueno merecían que me bajase del escalón y me quitase el antifaz de bandido nocturno.

Y así entre noche y noche como esta, pasa una vida, al final será lo que quede de nosotros, las noches en las que fuimos un poquitín más puros, las noches en la que nuestra voz retumbo en los corazones de los que pasaban por allá.

Hablando en plata: Me jode que se consideré una ofensa que le ponga nombres y apellidos a las personas de las que hablé, pero solo espero que por ello no se cree confusión y que cada cual pueda recoger lo que he dejado.

Posiblemente si Mario está leyendo algo de esto, ya habrá pensado en algún comentario que poner y que demuestre que me entiende mejor que yo , incluso posiblemente el complete y desmienta mis falacias, propias del que escribe sobre si mismo.

Un abrazo a todos y … a ti solo quiero pedirte que no me tengas miedo , porque estoy desarmado por el tiempo, se me han caído los ases de la manga y han quemado mis escenarios trucados, el pirata me enseño que había que desarmarse al saludar a un amigo , “ siempre a bordo “ dijo más de una vez aquel gran sabio.

Él si que se merece un libro entero, pero lo quiero tanto que no sería capaz de estar satisfecho con nada que yo fuera capaz de escribir.

Y no sé porque pero necesito acabar con un breve, pero rotundo: Te quiero…

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